28 diciembre 2008

                                  
                                LEYENDA DE LA MARIPOSA                                 
 

En el Japón existen los jardines más hermosos del mundo, los árboles milenarios y las flores más preciosas  nacen y son cultivadas con mucho cuidado para  que cada vez salgan más bonitas y sus colores más brillantes.
Cuentan que hace cientos de años  que en uno de estos jardines maravillosos solía jugar una niña llamada Kiku (crisantemo) y un día ,bajo un árbol de ramas retorcidas que crecía junto al estanque, nació un pequeño gusano.
Cuando salió del minúsculo huevo, el gusanillo era torpe y feo, pero empezó a arrastrarse por la corteza del árbol trepando lentamente en busca de algo aunque ni siquiera él mismo sabía lo que quería.Al fin, su cabeza tropezó con una hoja tierna  y apetitosa y su boca se abrió rápidamente. 
   -Esto es lo que yo buscaba- pensó mientras seguía comiendo.
Tanto comió que su cuerpo se fue hinchando como un globito y apenas podía moverse, así que echó una siesta para poder hacer bien la digestión. Cuando despertó volvió a comer y después dormir, así pasaron los días y el gusano creció, y siguió engordando.
   -¡Que barbaridad ! ¡que fuerte me encuentro!- pensó al despertarse un día después de haber cumplido una  semana. Abrió bien los ojos para ver todo lo que le rodeaba pero las ramas del árbol no le dejaban ver nada a su alrededor. Mirando hacia abajo se vio reflejado  en el estanque y se dijo:
   -Esa cosa tan pequeña soy yo, pues no me gusto nada... Quiero cambiar, ¡ tengo que cambiar!. Necesito algo más aunque no sé lo que es....
  -¡Busca...! ¡ Busca.....- le susurró el agua del estanque.
Y el gusano volvió a trepar hacia arriba por el árbol, intentando mejorar. Cuando sentía hambre ordía alguna hoja pero enseguida volvía a ponerse en camino, ya so se contentaba solamente con comer y dormir como antes, sino que había otras cosas que necesitaba saber.
   -¿Qué habrá más allá de la hojas?
Pero el camino era duro y difícil. Estaba tan cansado que se paró durante un rato.
   - Que mal me encuentro, ¿ Qué es lo que me está pasando?
En aquel momento sintío que su piel se desgarraba y se desprendía del cuerpo una capa fina flexible y un poco arrugada por el uso.
   - ¡ Que catástrofe !- pensó el pobre gusano - Ya era bastante feo y ahora  debo de estar mucho peor....
Miró hacía el estanque y asombrado notó que su nueva piel era más suave y de un color más claro le había quedado al descubierto.
   -¡ Pues he mejorado mucho!. Parece que me siento más ligero, bueno así podré caminar más aprisa. Creo Me parece que voy por buen camino.
Y el agua del estanque volvió hablarle. - ¡Sigue...! ¡ Sigue....!- le dijo.
Otra vez emprendió el camino mucho más contento y satisfecho, pasaron tres días y tres veces más su piel se volvió a desprender de su cuerpo dejándolo  muy confundido, porque cada vez que se miraba al estanque se veía más blanco y transparente.
   - Sigo mejorando.- Se repetía feliz y siempre el agua del estaque le repetía.
   - ¡Busca...! ¡Busca...! Sigue....
Cuando se acercaba a la copa del árbol y a sus ramas estas ya no eran tan espesas, y así vio su primer rayo de sol como bailaba entre las hojas. Se quedó  maravillado al contemplar ese polvillo dorado moviéndose delante de sus ojos.
   - Así me gustaría  ser tan brillante tan ligero tan rápido.
El rayo de sol se acercó y lo envolvió con su calor.
   - Eres lo mejor que he encontrado hasta ahora- le dijo el gusano agradecido. - Y dime....       ¿ Que es lo que hay fuera?
   - Es.... Tan hermoso -le contesto el rayo de sol- que es casi imposible de explicar. Hay que      salir y verlo.
    -Pero mírame.- dijo el gusano.- LLevo mucho tiempo intentándolo.
     Mira he cambiado mi piel cuatro veces y no he logrado más hasta aquí.
    -Es que todavía no has cambiado lo bastante, aun tendrás que cambiar mucho más.
    -¿ Más todavía? La verdad es que no sé si podré.....
Pero después pensó...
    - Bueno aunque me cueste ¡tengo que intentarlo!, cambiaré como sea.- 
y decidido buscó una  abertura en la corteza del árbol, se metió dentro y tapo la entrada para que nadie le interrumpiera. Durante quince días y quince noches trabajó sin descanso, sin comer ni beber, fue tejiendo una maravillosa tela transparente y amarilla, hecha con su cansancio y  su soledad.
La adornó con preciosos dibujitos teñidos en morado por su miedo.
Entrelazó toda su labor con un fino hilito de color verde de su esperanza y como el último adorno, le colocó dos grandes lunares rojos fabricados con su propio dolor
Al fin,una mañana, el rayo de sol acudió a verle y vio que el gusano  empezaba a destapar la entrada.
Primero asomó una cabecita brillante con dos largas antenas, después apareció un cuerpecillo suave y cuando termino de salir pudo abrir y extender sus dos grandes alas en las que tanto había trabajado.
    -Jamás te hubiera conocido.- dijo el rayo de sol entusiasmado.
   - ¿Crees que será bastante el cambio? He hecho todo lo que he podido...
    -Tú trabajo no ha podido ser mejor. Ya ves salir.... Aunque espera, antes quiero darte algo....- y el rayo de sol derramó su polvillo dorado sobre las alas  para que brillaran aún más.
    -Y ahora, ¡ Sígueme....!- le dijo alegremente.
Y el gusano alzó sus alas y voló  siguiendo al rayo de sol. Abandonó el árbol bajo el que había nacido y deslumbrado conoció toda la hermosura.
    -¡ Tenías razón ! Le gritó al rayo del sol.- ¡ Todo es mucho mejor de lo que pueda   
        contarse!... 
Bajó volando a saludar al estanque:
    -Como me alegra verte tan cambiado!- le dijo el agua moviéndose contenta.
Las flores asombradas se abrían a su paso para darle a probar su miel...todo era maravilloso.
Aquella mañana como todos los días Kiku corría y saltaba por el jardín como vio al gusano parado entre las flores con sus preciosas alas extendidas.
    -¡ Qué flor tan bonita! - dijo la niña mirándola.- Nunca vi una igual, como brilla...
Acercó sus dedos para tocarla, pero él se escapó volando rápidamente y se remontó en el aire.
    -Es una flor que vuela!- dijo la niña sorprendida.
y Kiku vio con asombro, que entre sus dedos había quedado un polvillo dorado.
ASI DICEN QUE FUE COMO APARECIÓ EN EL MUNDO LA PRIMERA MARIPOSA.

1 comentario:

Enrique Tosto dijo...

Ramona seguís agregando belleza a tu blog. Cariños